Este blog pretende ser una ventanita abierta a la vida diaria con mis padres que rondan los ochenta, papá los ha superado (82) y mamá se acerca (78). Los llamaré María y José, no son sus verdaderos nombres pero ellos se llamaban así en sus momentos de confianza y buen humor.

viernes, 15 de abril de 2011

AMOR-ODIO AL TELEFONO

Ja ja...pues sí, uno de los problemas que tienen papá y mamá es el teléfono, bueno, los teléfonos porque hay que contar con fijos y móviles, claro está.
El fijo es un problema porque con la sordera de papá, la dejadez y fatiga de mamá, los cuatro timbrazos escasos que da...nunca llegan. Es más muchas veces ni se enteran de que el teléfono ha sonado. Luego surgen preocupaciones familiares, de amigos, desencuentros en horarios de médicos o de visitas...en fin, todo un desbarajuste para lo que es hoy día el avance de la tecnología.
¿Y los móviles?...je je...peor. La mayoría de las veces no recuerdan donde están, los tienen que buscar llamándose y ni por esas...Otras veces, no escuchan las llamadas y si lo hacen es cuando ya han pasado varias y con los nervios no alcanzan a aceptarlas. Luego toca mirar quien ha llamado, intentar recuperar el número y llamar sellos si lo merece el caso...
Es como la vida de dos enamorados: ni contigo, ni sin ti.

1 comentario:

  1. Hola hermanita:
    La verdad es que yo tengo la sensación,de que por primera vez en sus ultimos veinte años,los octogenarios se sienten con los sueños y ilusiones casi realizados y se sienten con la tranquilidad de que su vida se ha aclarado y sosegado más de lo que ellos podian imaginar felicitaciones para todoooooooooooos, a pesar del coctel cerebral de ideas de mama, se sienten relajados y felices gracias a tí y tu vida en comun con ellos.
    GRACIAS por compartirla en esta etapa tan ¡¡¡¡¡....!!!!!para ti. Juan Luis

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